En el jeroglífico había un ave, pero no se podía saber si volaba o estaba clavada por un eje de luz en el cielo vacío. Durante centenares de años leí inútilmente la escritura.

De la luminosa opacidad de los signos
En el jeroglífico había un ave, pero no se podía saber si volaba o estaba clavada por un eje de luz en el cielo vacío. Durante centenares de años leí inútilmente la escritura.

Baader-Meinhof: Hablan las pistolas
Al cumplirse 30 años del ‘Otoño alemán’ recordamos a la banda Baader-Meinhof con la sensación de vértigo que suelen producirnos aquellos que no se resignaron a las grandes derrotas post-68; aquellos que llegaron hasta el borde del abismo y dieron el salto. Los Baader-Meinhof (y otros) cometieron el error que nosotros no nos atrevimos a cometer. Ahora sabemos que hubiera sido un error, pero entonces simplemente no nos atrevimos...

De vuelta del mar está el marinero
Debo al Imanol Bértolo de hace veinte años la primera referencia a este poema. Lo conservo en un libro de la colección Hiperión (1980) en traducción –no lo recordaba- de Javier Marías.
A veces me parece que la versión en español es mejor que el original ¿os parece exagerado pensarlo?

Che Guevara: la entrañable transparencia
"Puesto que era necesaria una revolución" —escribió Sartre—, "las circunstancias designaron a la juventud para hacerla. Solo la juventud experimentaba suficiente cólera y angustia para emprenderla y tenía suficiente pureza para llevarla a cabo".

Más allá de esta posición conviene andarse con pies de plomo. Esto lo comentaba el otro día. Tanto la idea de una revolución política violenta, como la de una dictadura del proletariado hay que ponerlas en cuarentena y lanzarse a pensar algo mejor.
(Más)Ha dicho El País con toda claridad que el Ché fue un criminal y un asesino siniestro. Lo dijo el pasado octubre, en un editorial dedicado al 40º aniversario de la muerte del guerrillero. Ese texto, bien explicado y razonado, puede acaso considerarse el auténtico certificado de defunción del Guevara revolucionario, del Guevara trasformador de la historia.
Puede ser duro admitir que nuestro héroe de la juventud era un vulgar asesino; pero El País lo ha puesto muy clarito y con razones de peso, así que vamos viendo que la cosa tiene mala solución...
Dice El País que “la disposición a entregar la vida por las ideas esconde un propósito tenebroso: la disposición a arrebatársela a quien no las comparta”; y relaciona esa criminal aceptación de la violencia como método (originada en el romanticismo) con “movimientos terroristas de diverso cuño, desde los nacionalistas a los yihadistas”.
(Más)Sirva una amena historia para ilustrar el negro talento de Azcona: "Un hombre llega a su casa e intenta matar a su mujer..., pero le falla la pistola. Va a la cocina a engrasarla pero allí le entran ganas de comer y se prepara una ensalada; con el aceite de la misma engrasa la pistola y sólo entonces vuelve a la habitación y la mata. Después coge un sello de gran valor que tienen guardado y se va." (Dillinger è morto)
Un poquito antes de esta temporada de griterío electoral -o sea, allá por el otoño pasado-, atravesamos una racha de esos aniversarios de tipo ‘político-afectivo’ que lo dejan a uno un poco tocado por la nostalgia y por las contradicciones sin resolver.
Fueron estos (y dejo sin apuntar los 30 años del movimiento del 77 en Italia):
Es triste ver tantas ilusiones perdidas –sobre todo por que se solapan con las ilusiones más o menos perdidas de la juventud de uno mismo...

Durante los primeros días de este año, en Logroño, tuve la ocasión de entrar en contacto con la obra de Jan Svankmajer; el autor surrealista vivo más importante, según dicen. Y la verdad es que su trabajo produce un cierto choque que ya no estamos acostumbrados a sentir ante una obra de arte.

Las 7 Maravillas del Mundo Moderno
Gregorio Luri, a quien felicito por su excelente blog El café de Ocata, me pone los ‘deberes’ de hacer la lista de las 7 Maravillas del Mundo Moderno. Como es la primera vez que me mandan hacer estas listas (y en solidaridad con Gregorio), cumpliré mi parte; pero con la intención de no reincidir y sin reenviar el encargo a otros ‘incautos’.

Canciones para franquear la sombra
He llamado a esta nueva categoría La sombra del sueño, cuando podría llamarse simplemente ‘Mis poesías favoritas’, porque en ella caben también prosas e imágenes y porque quería que participara de la inspiración de estos versos de José Ángel Valente:
Un día nos veremosTengo que empezar poniendo Antecomienzo, otro verso de Valente en el que a veces me he apoyado para hacer cuentas y borrón nuevo: (Más)
al otro lado de la sombra del sueño.
Vendrán a ti mis ojos y mis manos
y estarás y estaremos
como si siempre hubiéramos estado
al otro lado de la sombra del sueño
Situación de la poesía por otros medios
Ya va siendo hora de que comente el libro sobre la poesía por otros medios que han sacado los amigos surrealistas (junto con otros grupos libertarios). Es un libro lleno de inspiraciones y sugerencias, con una auténtica orientación antirrealista; y digo auténtica porque no habla de la Gran Revolución Futura sino de la vivencia revolucionaria presente, alcanzable y cotidiana.
¿Qué es la poesía por otros medios?
...no es posible más revolución que la del instante que abre una grieta en la realidad
Esta contundente frase de José Sánchez Tortosa (de su artículo El principio de Támiras) podría servir de lema a la acción revolucionaria del surrealismo.
(Más)Martes 3. He pasado un rato en el Ateneo y vuelvo a casa por el camino largo (a la deriva), a ver si veo fotos para Diversidad diacrítica (estas he sacado hasta ahora) cuando me encuentro a Eugenio Castro (Grupo surrealista de Madrid) cómodamente instalado en su balcón (no tenía ni idea de dónde vivía): elegante, fresco, relajado, leyendo un libro que imagino de poesía o de arte...
Me encantan sus macetas y ese inverosímil retoño que parece brotar directamente del suelo.

Esto de que las cosas reales sean reales por la acción humana y no 'de por sí' puede hacernos sentir en algún momento que la realidad es una falsificación, un engaño. A veces lo real nos parece una máquina monstruosa dedicada a aplastar la verdadera vida.
Lo cierto es que gracias a haber constituido una realidad manejable con ayuda de los conceptos, ha conseguido el ser humano sobrevivir físicamente: alimentarse, superar los peligros y en algunos casos dotarse de ciertas comodidades.

Guerra de signos entre la mugre y las cenizas. Manos individuales se han disputado el espacio con fiereza: inscripciones rabiosas, irreconocibles, gestuales. Otros rincones muestran una sensibilidad muy a lo Tàpies... Por encima de todo, la máquina municipal pretende –esta vez sin éxito y de ahí lo cómico- imponer su realidad y su mandato.

[Aquí la foto original y a mayor tamaño y este es el álbum El Otro Madrid]
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