Ignorancia y miseria en España
Pocas cosas me han causado mayor impresión en los últimos tiempos que el programa de televisión 'Callejeros' (Cuatro, los viernes por la noche). A través de su cámara llegamos al barrio, a la calle, a la casa, a chabola, a los que raramente llegaremos en persona ni a través de la foto mediática de la sociedad.

La magnitud de la miseria que tenemos muy cerca es espeluznante: la barriada de chabolas, el supermercado de la droga, los barrios 'populares' de todas las ciudades, los pisos 'patera', el poblado de rumanos, o de gitanos; la pobreza sin paliativos de millares de pensionistas, de millares de emigrantes...
Al principio creemos que estamos viendo algún caso tremendo -pero muy aislado- de marginación o de tragedia humana. Pero viernes tras viernes vamos comprendiendo que esa misera es una parte muy real de España, que son millones los afectados. Resulta que en España hay unos ocho millones de pobres (¡uno de cada cinco españoles!); es decir, ocho millones de personas que viven con menos de 300 EUR al mes.
Pero con ser grave lo anterior, no me ha causado tanto horror como las consecuencias humanas de la pobreza económica: la ignorancia, las formas de vida brutales y degradadas, la irracionalidad, la animalidad casi. Vemos en esos programas grupos sociales enteros, barrios enteros de personas familarizadas con la suciedad, con lo feo. Educadas en las formas humanas más toscas, atrasadas, inferiores en un hipotética escala de humanidad.
Un solo detalle que me parece aterrador (en La Clave, num. 304): uno de cada tres jóvenes españoles (hasta 25 años) no ha alcanzado siquiera los estudios medios; es decir, uno de cada tres jóvenes españoles sabe justamente leer, escribir y poco más...
Esta realidad de la miseria humana (irracionalidad e incultura) y de la miseria económica, junto a la fealdad del entorno -tema para otro día-, me parece lo definitorio de la España de hoy (no entro en el juego comparativo de si están peor en otro tiempo o lugar). En comparación, los falsos problemas y las falsas euforias de la imagen oficial me parecen una auténtica broma.
¿Cabe hacer / pensar algo sobre esto o no vale la pena ni planteárselo...?
5 Comentarios a "Ignorancia y miseria en España"
« Anterior | Inicio del blog | Siguiente »
(0) Enlaces
Imprimir
Blogmemes
Foros




Cuando las diferencias sociales se ensanchan en extremo, y vuelven los ricos sin complejos y los pobres que no creen serlo (tener dinero para el Ipod y las zapatillas, como dice una amiga, parece salvarnos de la exclusión), cuando el gran problema de los ciudadanos es dictado por unos pocos ciudadanos, aquellos que tienen acceso a la mesa y a los taquígrafos, es entonces cuando los problemas sociales necesitan visibilizarse, tomar cuerpo, irrumpir en las conversaciones. Empezar a tejer socialmente, desde puntos pequeños y deslocalizados, una pregunta contra los complacientes y los resignados: ¿cuánto tiempo van a aguantar los muros?
Como decía Orwuell, los lujos del consumo se vuelven comunes, y los derechos más básicos (trabajo, vivienda, tiempo, salud) se vuelven lujos, lugares inasequisables para una mayoría sin nombre ni rostro.
Que no se nos olvide que estamos aquí para dibujar los rasgos y los apellidos y los deseos de esa mayoría...
Pobreza hay en todos los lugares -en unos mucha más que otros, hablo de África, por ejemplo-, pero en el Primer Mundo se empeñan en darnos la imagen de que todo va de lujo, que avanzamos... y que avanzamos es verdad, pero dejando muchas cosas pendientes, entre ellas las bolsas de pobreza.
Por eso estoy de acuerdo con Raúl, porque creemos que con tener un i-Pod y cuatro pijadas más somos ricos. Y no es así, por eso no creo en este sistema.
¡Buen blog! Saludos y a seguir así.
El mendigo que duerme en el cajero de La Caixa, el cajero de la plaza, que está sólo a dos calles de mi casa. En invierno el mendigo ya está adentro a las seis de la tarde y en verano a las ocho. Extiende cartones o mantas y se acuesta. Y a mi me da miedo o pudor entrar a sacar dinero cuando él está allí; está vestido, es cierto, pero su miseria está desnuda y me ofende o yo temo ofenderla, no lo sé. La cuestión es que el otro día tenía que entrar y me sentí tranquila porque ya había una persona adentro, era un chico joven y estaba hablando con el mendigo. Mientras realizo las operaciones necesarias para sacar dinero escucho su conversación: son los dos iguales, son los dos racistas, xenófobos, ignorantes, unos fachas redomados.
Y me voy pensando...
Hola, leí tu artículo y realmente es un problema grave al cual no se le da la importancia que merece.
Si bien es cierto se le menciona en programas noticiosos, se queda en eso y en una que otra ayuda económica de algún particular.
Es un tema que si no se aborda ahora, poco faltará para expandirse a lo largo del país.
Lo negativo es fácil de propagar. Es bueno recordarlo y, quién sabe, poner a la juventud (rebelde) o armar con ellos grupos de labor social como asignatura en los colegios...
España es un país comprometido con la sociedad extranjera y para ello "se hacen voluntarios" con un sueldo de 600 euros (cantidad más que suficiente para darse una buena vida en Latinoamérica).
No está de más preguntarse si eso del voluntariado exterior resulta del cálculo presupuestario para el gobierno (independiente de los gobiernos de turno). La caridad empieza por casa.
Bueno, creo que di alguna idea de lo que pienso al respecto. No quiero extenderme más.
Gracias.
LR.
Buenas. Tampoco hay que llevarse las manos a la cabeza. La pobreza y la ignorancia campan a sus anchas por el mundo y son la causa principal de todos los males. De hecho, personalmente la considero la auténtica caja de pandora de la humanidadc.
¿Soluciones? Ninguna. ¿Apaños? Unos cuantos, pero tampoco os hagais muchas ilusiones. Es inherente a nuestra sociedad desde que se creó. Siempre habrá gente más rica, más lista, más rapida, más afortunada y otra más pobre, más tonta, más lenta y más desgraciada. He aqui, por ejemplo, una de las causas del fracaso de los regímenes utópicos como el comunismo.
Al menos nosotros, que vivimos en el primer mundo, tenemos la posibilidad de medrar, cosa que no ocurre en el tercer mundo, donde el entorno miserable escribe el destino de la gente desde su nacimiento.
Lo de los poblados de la droga, aparte del problema sanitario y policial que supone, pone en evidencia el desamparo administrativo de la etnia gitana, anclada en costumbres ancestrales que no sirven para nada en una sociedad moderna como la nuestra, donde necesitan menos chatarra, cartones y papelinas y más libros para los niños, para que se hagan hombres y mujeres de provecho el día de mañana.
Pero para que eso se pueda lograr, hay primero que educar a sus padres y hacerles entender que es lo mejor para sus hijos. Carga tu con la chatarra y partéte los cuernos como puedas y deja a tu hijo en el colegio, que es donde tiene que estar. Es lo que pasaba en España hace no tantos años, que se tenian a los hijos para ayudar en casa doblando el lomo en lo que fuera y luego al menor se lo mandaba al seminario, para que aprendiera a escribir. Este tipo de cosas se han ido superando afortunadamente en nuestra pais con el transcurso del tiempo, pero hay sectores de nuestra sociedad muy atrasados. Es asi de simple.
Y respecto a los gitanos rumanos es todavía peor, con hijos criados por sus padres exclusivamente para pedir, estafar y robar. Para nosotros nos puede resultar espantoso, pero para ellos, estoy seguro, es una forma como otra cualquiera de ganarse la vida. Y encima no saben hablar español. Puede parecer duro, pero es que es así.
Y si, que esta muy bien horrorizarse, preguntarse que se puede hacer, pero si vemos a uno de ellos cerca, apretamos bien el ipod, no vaya a ser que nos lo roben.
Concluyendo, que la prosperidad tiene su reverso tenebroso en la pobreza y la marginalidad y viene de serie con el lote.
Disculpad si he sido muy seco o categórico en el comentario. Tampoco creaís, aunque pueda parecer, que es un tema que no me preocupe. De lo que estoy totalmente seguro, es que no ver las cosas con meridiana claridad, sin sentimentalismos y con mucho sentido común, es la mejor manera de acometer el problema.
Un saludo.