Que los jueces sean independientes de la política significa que cuando actúan como jueces no se note qué opiniones políticas tienen.

Como personas particulares pueden tener la ideología que más les guste; pero en el momento de dictar una sentencia deben obrar (o intentar sinceramente obrar) en función de criterios jurídicos, con independencia de lo político. Esta es la independencia que los demás poderes deben respetar, cuando la hay.

En relación con esto me ocurrió la siguiente experiencia:

Durante unos tres años estuve comiendo a diario en un bar como otro cualquiera que está por las traseras del Congreso. En este bar comía yo sentadito en la barra una comida muy casera y con un ambiente casi familiar. Yo me iba dando cuenta de que los dueños eran bastante de derechas, pero no me importaba gran cosa, porque a mí me trataban con mucho cariño y dándome a probar las innovaciones culinarias y respetando mis manías que no son pocas.

Es decir, que en su ejercicio profesional, los dueños del bar se mantuvieron durante años independientes de lo político: su comportamiento al atender al comensal no dependía de su ideología sino de criterios de amabilidad y atención al cliente que yo valoraba.

Por la época de la foto de las Azores, calculo yo, el ambiente del bar cambió y se hizo más tenso y belicoso. Un día me ví en el centro de una escena muy desagradable, cuando el dueño me reprochó agriamente el estar leyendo un periódico no afin a su forma de pensar. Al día siguiente se me hizo cuesta arriba hacer acto de presencia y opté por pasarme a la 'competencia'.

Lo esencial es que, cuando entra lo político como condicionante, surge la necesidad de la elección (de la democracia, por tanto).

En cuanto los jueces actúan (deciden, juzgan) en función de su ideología, es que ya se han hecho dependientes de la política. Y en ese momento es necesario que la democracia entre en lo judicial; esto puede ser de dos maneras:

  • Elecciones a la judicatura: si, como parece, los jueces están claramente alineados según tendencias y partidos políticos, entonces que haya elecciones a la cúpula judicial, o a jueces de cada provincia, etc.


  • Si lo anterior se considera demasiado engorroso, que se aplique automáticamente el resultado de las elecciones legislativas. Esto parece lo más lógico, pues en España las elecciones legislativas ya 'valen' para definir el poder ejecutivo (en otros paises hay dos elecciones); pues que sirvan también para lo judicial.

Si al final del pequeño relato anterior yo no hubiera podido elegir otro restaurante... ¿no se interpretaría la situación como de clara dictadura? Pues esto es lo que ocurre si un poder, actuando de manera deliberadamente dependiente de lo político, se niega a someterse al veredicto democrático.