Con el pretexto de la retrospectiva de Jean Arp (al que toda la vida hemos conocido como Hans Arp) quisiera convocar al imprescindible espíritu dadá y recordar al menos unas frases (o gritos...)

La exposición está muy bien; pero si no tenéis tiempo de ir podéis verla casi entera aquí:


De todas formas a mi se me hace raro ver todo esto en forma de una exposición tan bien montada... Me imagino mejor las obras en las paredes del Cabaret Voltaire, en Zúrich, que Arp decoró en 1916.

Cae especialmente bien Arp, pues no se casaba con nadie: "Nunca se dejó engullir completamente por el movimiento dadaísta, sino que mantuvo siempre cierta distancia crítica" (Dietmar Elger, en el libro de Taschen)

Lo importante es comprender que dadá no es un estilo artístico sino un espíritu presente en cualquier época. También nostros, hoy, necesitamos a dadá. Ved este texto ¿hace 90 años o ahora mismo?:


"...reaccionaron con náusea y rechazo a la brutalidad de la guerra, a la maquinaria de muerte anónima y a las cínicas justificaciones de los gobernantes a ambos lados del frente, que con la supuesta lógica de sus argumentos intentaban dar pátina de legitimidad a la política bélica. También reprochaban a las poblaciones su carácter sumiso y nacionalista, y con tanto más orgullo formularon su oposición: 'El dadaísmo pretendía destruir el engaño de la razón y descubrir un orden irracional'; así definía Hans Arp el objetivo común"

¿Es actual o no? Así que nada de quedarse con que los dadaístas eran unos locos simpáticos. Ellos se enfrentaron por todos los medios a un estado de cosas que, en algo esencial, es el mismo que el nuestro:

"No es dadá el sinsentido; el sinsentido es la existencia de nuestra época."

Yo me quedo con este poema del gran Picabia:

Dadá es como vuestras esperanzas: nada
como vuestro paraíso: nada
como vuestros ídolos: nada
como vuestros dirigentes políticos: nada
como vuestros héroes: nada
como vuestros artistas: nada
como vuestras religiones: nada



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